Desde hace ya unos años que sufro una intolerancia a la proteína vegetal. Esta molesta condición me priva de consumir ciertos vegetales antes o después de hacer ejercicio intenso, cuando estoy enfermo o, en el caso de que fuera una mujer (no soy una mujer, no se porque digo esto; creo que para sentirme ingenioso o gracioso) tuviese la regla o estuviera embarazada. Esto, unido a que ya de por sí tengo una fuerte alergia al melocotón y a la piel de la almendra verde, me dificulta de manera notable mis visitas a restaurantes o a casas de amigos, pues tengo que repetirle (al camarero o al amigo-cocinero) mi condición y asegurarme de que ninguno de estos mortales productos que ya he citado se encuentran, por descuido o por azar en mi plato. Mis padres, que siempre han velado por mis intereses, conocieron hace unos meses un tratamiento en vías de desarrollo, para curar mi alergia. Este consistía en una vacuna que debe ser administrada todos los días por vía ...
Blog de contenido variado. Desvaríos, crítica cinematográfica, fotografías y demás cosas que se me vayan ocurriendo para reforzar la idea del artista multidisciplinar. Es gratuito, como pone en el título. No te voy a cobrar por leer esto. No me voy a dirigir a la comodidad de tu domicilio, forzar la puerta de entrada y reclamarte a punta de pistola el dinero que me corresponde. No estoy dispuesto a hacer eso.